miércoles, 22 de abril de 2009

AFINEMOS LA PUNTERIA


Desde hace algunos años me vengo preguntando ¿cuáles son las metas de las instituciones públicas?, éstas no son un negocio, por lo tanto sus metas no son ganar dinero, tampoco es elaborar estados financieros, libros contables, girar cheques, ni realizar procesos de contrataciones y adquisiciones, estas no sus metas; evidentemente la razón de ser de las instituciones públicas es el servicio a la comunidad, por ello ésta se constituye en su meta fundamental. No obstante, durante años los que ejercemos la Auditoría Gubernamental, no lo hemos percibido así; hemos enfocado y utilizado la mayor parte de los recursos en examinar temas colaterales, es decir asuntos financieras, contables, procesos de contrataciones y adquisiciones y, otros aspectos administrativos; con esto no quiero decir que este mal revisar estas áreas o procesos, lo que acuso, es que hemos dado más importancia en evaluar los procesos de apoyo y no al proceso principal, que es donde se realmente generan los bienes y servicios públicos.

Una de las causas de este problema, es nuestra débil formación para evaluar temas operativos, los cuales requieren del conocimiento de procesos de gestión, herramientas de diagnóstico, técnicas estadísticas y otras practicas gerenciales que empleadas sistémicamente, nos permitirían aproximarnos a una definición certera de un problema existente y con ello, a su solución. Con esto no pretendo maltratar, ni ofende a nadie, sino de advertir la necesidad de fortalecer nuestras capacidades y que, quienes tienen la responsabilidad de formar a los Auditores Gubernamentales, tomen conciencia de esta situación y formulen programas de capacitación integrales, acordes a estas necesidades.

Quienes ejercemos la Auditoría Gubernamental, tenemos muy en claro que no debemos involucrarnos en los actos de gestión de la entidad evaluada, pero lo que no percibimos, es que también existen metas comunes, que nos obligan a caminar junto a la gestión; al respecto debemos tomar conciencia que la Auditoría, también es instrumento de medición y monitoreo que puede brindar información valiosa de la forma como se viene gestionan los productos y servicios que generan las instituciones públicas, con que puede propiciar un ciclo de mejora continua, que beneficie a los peruanos más necesitados.

En otros países, como EE.UU y Canadá, la Auditoría de Gestión (Auditoría Operativa) es obligatoria y se realiza anualmente, ¿Por qué?... ¡Les interesa saber que los bienes y servicios públicos, lleguen en la calidad y oportunidad a los más necesitados! Aquí en el Perú, pese a que aún no se ha logrado mitigar muchos problemas sociales, lamentablemente no lo es.

sábado, 4 de abril de 2009

LA FALTA DE CONTROL DE LAS NORMAS EN EL SECTOR PÚBLICO


Uno de los grandes problemas del Sector Público es el mantenimiento y control de las normas , se dictan normas que no se controlan, las cuales se desactualizan con el tiempo y lejos de servir como un intrumento de ayuda a la gestión pública se convierten en una traba burocratica. La Contraloría tampoco es ajena a este problema, dos de los documento primordiales que regulan el ejercicio gubernamental están desfasados, las Normas de Auditoría Gubernamental (NAGU) se dictaron en el año 1995 y el Manual de Auditoria Gubernamental (MAGU) en el año 1998, pese que han pasado más de on ce años(11), en mi opinión no han tenido cambios sustanciales. El país no es el mismo ha sufrido de terribles actos de corrupción como los de Vladimiro Montesinos y otros casos históricos, asImismo hemos tenido cambios positivos en nuestra economía, existe más inversión privada y del gobierno, quien busca actuar con celeridad en beneficio de todos los peruanos; por ello soy de la opinión que las normas deben ser adaptadas a nueva realidad del país.


Cuando se crea una norma es por que se quiere dar solución a un problema existente, pero con el transcurrir del tiempo, esta pierde valor y lo que fue solución se convierte en un problema, seguidamente esta se modifica o se cra una nueva norma; esta es una cadena que nunca termina, su tendencia es hacia el infinito, con que debemos tomar conciencia que la gestión pública es dinámica y no estática, todo esta siempre en movimiento.


Toda norma debe tener un responsable, que debe velar por su cumplimiento, su vigencia y la identificación de oportunidades de mejorarla, dado que sus beneficios son por un periodo y no para toda la vida, consecuentemente su monitoreo debe ser constante.


Lamentablemente, algunas veces durante la ejecución de auditorías, se identifican responsabilidades a los servidores y funcionarios públicos, tomando como referencia documentos normativos, que si bien están legalmente vigentes, en la práctica ya se encuentran desfasados, les pido tomen nota sobre este comentario, pues en mi opinión, un audtor debería identificar y recomendar la revisión de una norma obsoleta ante la autoridad competente, antes de pretender cargar responsabilidades por el incumplimiento de requsitos legales, que han perdido valor en el tiempo.

EL CESE DE GESTION

LA TRIPLE CONJUNCIÓN DEL CONTROL En el presente año 2014 se realizaran las elecciones regionales y municipales en todo ...